miércoles, 20 de octubre de 2021

5. RELATO “REPRODUCCIÓN O RESIGNIFICACIÓN”


 



Método silábico como medio para adquirir la lectoescritura.

“En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da.”

Después de una amarga experiencia por un permiso sin goce de sueldo en mi trabajo y por la desesperación que sentía por mi crítica situación económica, un jueves 10 de octubre del 2020 me surgió una idea de esas que nada mas tú sabes que te pueden cambiar la vida por completo ¡Y así fue! Más delante les contaré en específico el por qué. Primero daré contexto de la problemática de mi vida la cual casi vendía a Televisa para el dramático programa “La Rosa de Guadalupe”.
                                                                 

En octubre de 2018 me casé con un hombre lindísimo residente de Estados Unidos de América. La relación a distancia funcionaba bien mientras fuimos novios, pero al adquirir un compromiso mayor como el matrimonio, la situación se ponía cada vez más difícil por el hecho de no estar juntos y no poder convivir como esposos realmente. Yo maestra con plaza federal, no me arriesgaba a irme a USA y dejar mi trabajo que por 7 años había ejercido. Así duramos más de un año, porque en diciembre de 2019 decidí pedir un permiso de seis meses sin goce de sueldo con la finalidad de estar ese tiempo con mi esposo en USA… ¡no sabía el gran desafío que se nos venía encima!

Pasé el año nuevo allá y celebramos la entrada del 2020 muy felices. En enero empecé a trabajar en una pastelería (yo era “ilegal” porque crucé a USA solo con VISA láser) sin embargo, así seguí trabajando. Vivía feliz y sentía que todo estaba saliendo mejor de lo que había planeado. Se llega febrero y a finales del mes se escaseó toda la materia prima que usábamos para los pasteles porque la gente hizo compras de pánico por una pandemia anunciada en China y pensaron que llegaría a USA… ¡no intuyeron mal! Para marzo ya se había declarado la pandemia mundial por Covid-19. Me desemplearon, a mi esposo le recortaron las horas de trabajo y ganaba muy poco dinero. Así pasamos marzo, abril, mayo pagando rentas de $1200 dlls. al mes por el departamento que habitamos. 

En junio se terminaba mi permiso sin goce de sueldo y mi permiso americano (el cual ya no iba a poder renovar porque las fronteras y todos sus trámites se cerraron) así que me regresé a México sin un peso, emocionalmente por los suelos y con una deuda de mi auto año 2018 (que llorando me arrepentía de haber adquirido). Afortunadamente aquí en México tengo casa propia, y solo tenía que pagar los servicios y el bendito auto.

Para sobrevivir por unos días vendí ropa que ya no usaba, zapatos, algunos muebles; maquillaba, peinaba, aplicaba uñas acrílicas, sin embargo, no me estaba siendo suficiente para pagar comida, agua, luz, ¡Y EL BENDITO AUTO! Pero un 10 de octubre del 2020 el espíritu de Piaget y Vygotsky se adentró en mi ser (es solo un decir) porque recordé que era maestra y que los maestros tenemos una creatividad inmensa para salir adelante ante cualquier situación. Me sequé las lágrimas por diezmilésima vez, me empoderé y surgió la idea de crear un pequeño negocio desde casa llamado “La casita de Güere” el cual, básicamente, ayudaría a mi economía, pero a la vez ayudaría a mi comunidad cuidando y alfabetizando en mi domicilio a niños que así lo requirieran (y papás que pudieran pagar, crudo pero cierto).

Lo de alfabetizar sabía el método. Método que mi de mi padre había aprendido de niña ya que él me enseñó a leer y a escribir. En la escuela donde yo laboraba, casi siempre he tenido grados superiores (5to y 6to; una vez 3ro y una vez 4to) por lo que experiencia alfabetizando niños no tenía tanta, pero se me desbordaban las ganas, el entusiasmo y tenía la ayuda de los espíritus chocarreros pertinentes en mi ser para poder lograr aquel bello proyecto…mi salvación.

Redacté el objetivo del proyecto. Elaboré un contrato de responsabilidades y obligaciones para padres y alumnos. Hice el reglamento para las clases en mi hogar. Creé una página de Facebook llamada “La Casita de Güere” (actualmente funciona) para dar promoción a mi trabajo. Diseñé un menú de comiditas puesto que mi horario de atención sería de 6 am a 6 pm de lunes a viernes y tendría a niños muchas horas; cada comida del menú tenía un costo, pero era accesible precisamente porque era una ayuda mutua entre los papás de esos niños y yo, lo veía como: “tú me contribuyes económicamente por ayudarte a cuidar y alfabetizar a tus hijos…todos ganamos”. ¡Y FUNCIONÓ!


Las inscripciones fueron todo un éxito. Mi atención solo sería a 5 niños por día, y por día podrían venir diferentes alumnos porque yo me adaptaba al horario de trabajo de sus padres.

La mayoría de los niños que inscribieron tenían de 4 a 6 años, y los trajeron porque con las clases en línea se les dificultaba el adquirir la lectoescritura y las matemáticas básicas.

¡Del proyecto a la realidad!

Para impartir las clases de alfabetización me gusta apoyarme con un libro que se llama “Juguemos a leer” que es de color verde, el cual siempre he tomado como auxiliar para que los niños desarrollen las competencias de lenguaje básicas.

Empecé por hacer un diagnóstico a cada niño. Les propuse la actividad “qué deseo ser de grande” me encanta porque así me ayuda a saber un poco sobre la personalidad del alumno. Después pasamos a la identificación de las vocales (esa es la sección 1). Afortunadamente todos se las sabían y las identificaban bien, tanto en palabras como en sus propios nombres. Posteriormente, pasé a las sección 2 que es la utilización de sílabas con las letras “m, s, t, l, y r” según el libro pero a mi también me gusta agregar con la letra “p” porque la asocian con “papá” y la aprenden rápido. Para hacer las sílabas, utilicé simples hojas de máquina a colores cortadas en 16 partes para que quedaran como tarjetas y cada una de ellas anotaba “ma.me,mi,mo,mu; sa, se, si, so, su…y así todas las demás, tal como lo había aprendido de mi papá. En dos semanas 2 de los 3 niños que necesitaban saber leer, ya formaban palabras con esas sílabas, las escribían (dictadas), las leían y les hacían su dibujito. El 3er niño se intimidaba por el avance de los demás. Hablé con él a solas y traté de motivarlo. Hablé con su mamá sobre la situación también. Con sus compañeros incité a que involucraran y apoyaran a su compañero y a la semana siguiente empezó a formar las palabras y a leerlas; en escribirlas tardó un poquito más.

Entre alfabetizar y aprender números, horneábamos pasteles y cupcakes, y ellos mismos los decoraban con betún y accesorios comestibles. Cocinábamos hot-dogs y hamburguesas; veíamos películas y hacíamos bailes acordes a las fechas cívicas; salíamos al parque a jugar en los juegos de metal; futbol y volibol. No todo se hacía en un día, pero yo planeaba la actividad que seguía o los niños sugerían qué querían hacer. Ese tipo de actividades me ayudaron muchísimo a crear un lazo de amor, confianza y lealtad con cada uno y por consiguiente, me decían que no querían irse a su casa o cuando llegaban me expresaban que ya querían venir. Eso me daba la pauta para saber que yo estaba haciendo las cosas bien.


Los 3 niños de alfabetización pasaron juntos a la sección 3: sílabas con “p, n. c, d y v”. Me sorprendieron porque rápidamente se apropiaron de las sílabas y las memorizaron. En esta etapa, jugábamos a la lotería de sílabas y a los memoramas. Los últimos eran muy fácil para ellos pero en la lotería si se desesperaban porque algunas veces no ganaban los premios…aunque el verdadero propósito para mí era el ver que se sabían de memoria las sílabas y que las seguían practicando para que no se les olvidaran. Mi papá me decía que la clave para poder memorizar, era repasar diariamente las sílabas hasta apropiarse de ellas y justamente así lo hacía con mis niños. Repasábamos sílabas, formábamos palabras, las escribían, les hacían un dibujito para posteriormente prepararse para el dictado hecho por mí de 10 palabras usando todas las sílabas que habían visto. Les ayudé a mejorar su trazo con ejercicios de caligrafía y les enseñé a escribir cada letra dentro de un cuadrito usando un cuaderno italiano de cuadrícula.

Pasamos a la sección 4 usando sílabas con las letras “f, b, j, ñ, r” donde extrañamente la “ñ” la aprendieron bastante bien y no sé por qué, pero se me hacía bastante gracioso y tierno cómo rápidamente la memorizaron e inventaban palabras con ella. Repetíamos el formar la palabra con las tarjetitas, el escribirla, y al último hacerles los dibujitos correspondientes al volver a leer ellos solitos cada palabra que escribieron. Después del arduo trabajo académico, íbamos a las actividades recreativas y lo hacían con todo el entusiasmo del mundo.

Dos de mis niños se iban hasta las 6 pm por lo que después de eso yo quedaba cansadísima pero feliz porque mi proyecto estaba funcionando mejor de como lo planeé. Esa motivación me movía para limpiar mi casa, ordenar todo lo del trabajo del día siguiente, bañarme y dormir a las 9 pm para volver a empezar mi día desde las 5 am y atender a mis niños con la mejor de las energías.

Pasamos a la sección 5: sílabas con las letras “g, h, ch, ll, q” y en esta sección tardaron un poco más en memorizar dichas sílabas. Desde que empezaron a venir los niños, aquí en casa se conectaban a sus clases en línea. Yo los auxiliaba con sus tareas escolares pero me servía en gran medida porque así veía qué aspectos les pedían sus maestras y yo poder trabajar eso con ellos de manera personal y particular.

De la ilusión a lo incierto…

Se llegó noviembre de 2020 y con él hicimos el baile de “tumbas, tumbas”; nos vestimos de revolucionarios y los enseñé a marchar marcando el paso con su pie izquierdo. En la página de Facebook se encuentran los vídeos del baile y las fotos del día revolucionario.

https://www.facebook.com/LaCasitadeGuere/videos/2234954049971223/
https://www.facebook.com/LaCasitadeGuere/videos/843232513079995/

Se llegó diciembre de 2020 y planeamos un maratón de películas navideñas por ver. Pusimos en casa el pino de navidad y adornamos lo que pudimos. Me encantaba que ellos veían mi casa como su casa porque cuando íbamos a acomodarnos en los sillones para ver la película (teniendo las palomitas en la mesa de centro) alguno de los niños gritaba “prende el pinito” y el más cercano lo conectaba para que prendieran las luces y otro apagaba la luz de la sala…se me hacía bastante tierno y agradecía tanto a Dios el haberme puesto justamente en días así tan lindos, buenos y llenos de amor. Disfrutaba inmensamente la compañía de mis niños. Se llegaban las 6 pm, se iban y otra vez mi casa sola, callada y hasta triste, sin embargo, tenía que limpiar y dejar listo todo para el siguiente día.


Mi esposo, como dije antes, trabaja y vive en USA por lo que en ese tiempo solo venía cada 15 días y se quedaba únicamente el fin de semana para vernos y convivir un poco. Los niños lo llegaron a ver solo unas cuantas veces por muy pocas horas ya que la mayoría del tiempo mi esposo llegaba los viernes a las 10 pm ya cuando los niños no estaban.

Una de las veces que llegó mi esposo todo surgió normal. Se fue el domingo a las 4 pm hacia USA, como siempre. Se llegó el lunes y las mamás de mis alumnos curiosamente me avisaron por WhatsApp que no traerían a los niños: 2 de ellos traían catarro y gripa, otros 2 irían por una bolsa de dulces a la escuela (estaban hasta en el mismo salón) y el otro su padre me avisó que no podría llevarlo porque él tuvo que ir por trabajo a Piedras Negras, Coahuila y no llegaría a tiempo para traerlo. Ese día, eran las 10 am y yo estaba completamente sola en casa, extrañando a los niños por supuesto, pero me acosté en mi sillón, prendí la tv y puse una película de navidad para ver.

Pasadas las 10 am. Recibo una llamada y era de mi esposo. Me dijo que su papá se había hecho la prueba para covid la cual había salido positiva y que él me avisaba porque sabía que él había estado el fin de semana conmigo y yo trabajaría con los niños desde ese lunes. Me impacté demasiado, me asusté y me entristecí obviamente. Me impacté porque como casualidad, nadie iba a asistir a mis clases por diversos asuntos. Me asusté y me entristecí porque yo he sufrido de enfermedades bronquiales y pulmonares por lo tanto inmediatamente oré para que mi esposo saliera negativo en la prueba de covid para que yo también lo saliera y toda mi familia (papás, hermanos, sobrinas habíamos convivido ese fin de semana). Mi esposo me comentó que informó en el trabajo sobre la situación de su papá y que inmediatamente lo suspendieron para que fuera a hacerse el “covid test”. Eran las 12 del día y yo no sabía nada de mi esposo; le marco y me dice que él también salió positivo por lo que estaba suspendido del trabajo, y que al no trabajar, no recibiría un sueldo…que no sabía qué hacer porque sabía que ambos necesitábamos trabajar.

Le dije que yo lo apoyaría y que creía conveniente que se viniera a México para yo poderlo atender ya que yo no podía ingresar a USA porque seguía cerrado el paso terrestre hacia allá. Él preparó todo y ayudó a sus padres a prepararse también para traerlos (mi suegra estaba un poco grave intuyendo que eran síntomas de covid).

Aproveché para avisar a los padres de mis niños sobre la situación y que quedaban suspendidas las clases hasta que yo me hiciera la prueba y hasta que mi familia sanara.

Sentí que lo que llegué a pensar que era un excelente proyecto se estaba yendo a ya saben dónde y todo por el Covid. Mi vida familiar también iba a empezar a estar mal económicamente porque mi esposo estaba sin trabajo y yo sola con lo de mi plaza no iba a poder pagar el auto de mi esposo (en dólares), mi auto, y los gastos de mi casa, agregando la atención médica que se iba a requerir en ambos si probablemente yo era positiva a Covid.

Ese mismo lunes en la tarde, fui a hacerme la prueba en compañía de mi esposo a un clínica particular covid y resulté positiva.

Mi mundo se venía abajo porque mis papás se contagiaron, mi hermano, mi cuñado y una de mis sobrinas. Yo no sabía si viviría lo suficiente pero precisamente por eso, ya no me importaba nada más que animar a mi esposo y luchar por y con él (se sentía muy culpable por contagiarnos y estaba temeroso a que todo eso fuera fatal).

Seguí conectándome a mi trabajo con la SEP y recibía remuneración económica por mis servicios lo que ayudó para comprar los medicamentos que nos mantuvieron con salud a mi esposo y a mí.

En cuanto a los papás y a los niños, siguieron tomando sus clases desde casa a manera de prevención por mi contagio, más que todo por el susto ya que no tuve contacto con ninguno de ellos afortunadamente y gracias a Dios sino la cosa hubiera estado muy fea.

Los papás de los niños estuvieron al pendiente de mi salud y los pequeños me mandaban audios mediante WhatsApp donde me daban ánimos para recuperarme. Sentía hermoso y sinceramente eso alimentaba mi corazón. Sentí que hice un buen trabajo con ellos en ese poco tiempo en que mi proyecto trabajó.

Toda la familia nos recuperamos por completo para a mediados de enero. Duramos casi un mes enfermos con síntomas leves. La familia de mi esposo sí están con síntomas muy graves pero también se recuperaron para febrero en su totalidad.
Con lo que he vivido y con lo que he pasado, estoy agradecida por la educación que me dieron mis padres, por la fortaleza que sembraron en mí y que florece cuando las situaciones son críticas; estoy orgullosa de siempre seguir el ejemplo que vi de mis padres de compartir lo que sabemos y ayudar a los demás para ayudarnos también a nosotros mismos. Lo que he aprendido de mis padres, lo implemento en mi vida diaria, en mi trabajo y con mis niños tratando de hacer las cosas con responsabilidad, con apego a la verdad y con amor hacia querido país México.

1 comentario:

  1. Que hermosa historia. Definitivamente uno no tiene idea de la lucha y el esfuerzo que hacen las personas a su alrededor para salir adelante.
    Me encantó que disfrutará su trabajo y que buscará la solución a sus problemas haciendo lo que le gusta, ser docente.
    Muchas felicidades y gracias por compartir su historia

    ResponderEliminar

PRESENTACIÓN

                                            Objetivo ¡Hola, queridos lectores! Bienvenidos a mi blog el cual he preparado con mucho amor y e...